Desaparición forzada es un delito común en México.
El caso del rancho Izaguirre en Jalisco se ha convertido en una fuerte polémica para el gobierno de la presidenta de México Claudia Sheinbaum, que hace frente a la oposición mexicana.
Familiares de desaparecidos denuncian que el lugar del hecho ha sido manipulado por las autoridades, compararon fotos que se habían hecho con anterioridad con fotos actuales, que donde había excavaciones con restos humanos fueron tapados con cemento.
El gobierno de México critica que ese lugar sea visto como un “centro de exterminio” o un “crematorio clandestino”, se han llegado a comparar con los campos de concentración nazis, esto para alimentar una campaña en su contra. Se anuncia que se dará a conocer quienes comenzaron este caso mediático. Dice, la presidenta de México, “yo no considero que sea mi “talón de Aquiles”, ni talón de otro tipo”.
Se insiste en comparar este caso con “la verdad histórica” de Ayotzinapa en 2014, crimen de lesa humanidad, en el gobierno del expresidente de México, Enrique Peña Nieto, (2012 – 2018). El fiscal general Alejandro Gertz Manero prometió que no habrá una “verdad histórica”, dice que “ni soñarlo, esto va en serio”.
Fuente: RT EN ESPAÑOL