Donald Trump presiona a migrantes ilegales a irse.
Migrantes abandonaron su objetivo de llegar a Estados Unidos para quedarse a trabajar en el sur de México, desde albañiles hasta trabajadores sexuales.
Alexander Barrera Serrano, cubano, lleva dos años en Tapachula, le han negado dos veces hacer su tramite en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), ahora trabaja de carpintero, “yo hago todo el mueble que se pueda, camas, sillas, lo que sea. Fue difícil para mí porque venimos sin recursos, aquí el amparo es el dinero, hay que tener la plata. Tengo un negocio con un señor aquí y entonces le doy una parte a él en sociedad y de ahí sale la renta del local”.
México recibió 4 mil 567 migrantes de terceros países desde que empezó la nueva administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, dice que “no son muchos”.
Dilan Nieves, venezolano, compró una motocicleta para dedicarse a la venta de pan, “no todos somos personas flojas, no somos mantenidos, prefiero trabajar que pedirles dinero a otras personas, así como me ve, montadito me gano mi dinero sin pedirle nada a nadie. En Venezuela era operador de maquinaria pesada pero mal pagada”.
Fuente: LÓPEZ DÓRIGA