Morelia, Michoacán
Las máquinas tragamonedas que operan en calles y comercios de Michoacán son una vía directa de financiamiento para el crimen organizado, advirtió el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, al insistir en que estos aparatos son completamente ilegales y representan un riesgo para la seguridad.
En entrevista con medios, posterior a la destrucción de 803 máquinas, el mandatario estatal hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar de manera anónima la presencia de estas “maquinitas”, ya que, además de generar recursos ilícitos, suelen estar vinculadas a puntos donde se comercializan drogas y se detecta actividad de células criminales.
“Mando un mensaje a los padres de familia y a los jóvenes, donde vean una maquinita tragamonedas, hay delincuencia, o hay venta de droga o hay extorsión”.
Subrayó que este tipo de establecimientos no cuenta con ningún permiso oficial, ni municipal ni estatal, y recalcó que su eliminación forma parte de una estrategia para alejar principalmente a niñas, niños y jóvenes de las adicciones y de la delincuencia organizada.
Asimismo, Ramírez Bedolla exhortó a los ayuntamientos a actuar con firmeza, luego de detectar que algunos gobiernos municipales han otorgado autorizaciones fuera de la ley que permiten la operación de máquinas tragamonedas, situación que, dijo, no debe normalizarse.