Morelia, Michoacán/Fotos: Alfredo Soria/ACG.

El asesinato de Daniela —señalado como un posible transfeminicidio— cimbró a Morelia y encendió la exigencia social de justicia.

El presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, no lo minimiza: “Toda muerte causa indignación”, dijo, al tiempo que reconoció la preocupación ciudadana ante un caso que podría marcar un precedente en la capital michoacana.

Aunque evitó adelantar conclusiones, aseguró que el hecho será incorporado al análisis de seguridad del municipio:

“No actuamos por impulsos. Tenemos mapas de calor, analizamos dónde, cómo y por qué ocurren los delitos, y con base en eso ajustamos la estrategia”.

El edil sostuvo que la construcción de la paz no depende únicamente de la policía, sino de una red de acciones: iluminación de espacios, recuperación urbana, servicios públicos y programas como el de “Punto Naranja”.

También confirmó que el gobierno municipal se suma a la indignación social y respaldará las expresiones ciudadanas:

“Nos unimos a la exigencia y vamos a reforzar todo lo necesario para que Morelia siga siendo un ejemplo de construcción de paz”.

Sin embargo, el caso ya prendió alertas: sería el primero, al menos en mucho tiempo, con posible connotación de crimen de odio en la ciudad.

La marcha, entre reclamos, silencio y exigencias

Entre consignas, banderas y cartulinas, colectivos de la diversidad sexual, activistas, amigas de Daniela y ciudadanía se movilizaron este lunes en Morelia para exigir justicia por la mujer trans encontrada sin vida el pasado sábado.

La marcha partió de la fuente de Las Tarascas y concluyó frente al Congreso del Estado, donde las voces de protesta se mezclaron con un minuto de silencio y con testimonios sobre la violencia que enfrentan de manera cotidiana las mujeres trans.

Pamela Orihuela, de la asociación civil Monarca Libertad de Trabajadoras Sexuales, llamó a las autoridades a dar resultados y sostuvo que no soltarán el caso hasta que haya justicia.

En su pronunciamiento, remarcó que Daniela debe ser reconocida como mujer y que el crimen tiene que investigarse con perspectiva de género. También reclamó que el Congreso del Estado atienda las iniciativas pendientes relacionadas con transfeminicidio y protección para esta población.

En el mismo acto, Raúl Martínez, del colectivo Michoacán es Diversidad, advirtió que la violencia contra la población de la diversidad sexual sigue acumulando omisiones institucionales y falta de acciones concretas.

Denisse y Grecia, amigas de Daniela y convocantes de la marcha, la recordaron como una buena persona y exigieron justicia, así como respeto a su identidad y a su memoria.