Zirahuén, Michoacán/Humberto Castillo Mercado/ACG

El Lago de Zirahuén enfrenta un proceso acelerado de degradación ambiental, contaminación y pérdida de volumen de agua, agravado por la deforestación de más de 2 mil hectáreas de bosque y la expansión de alrededor de 2 mil 250 hectáreas de cultivo de aguacate, por lo que comunidades indígenas y ambientalistas demandan acciones urgentes para evitar que en las próximas dos décadas se registre una crisis similar a la que actualmente enfrenta el Lago de Pátzcuaro.

Pavel Guzmán, titular del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), advirtió que durante los últimos 80 años el Lago de Zirahuén ha perdido entre 30 y 40 por ciento de su volumen de agua, mientras que especialistas estiman que el nivel del lago ha disminuido más de cuatro metros.

El dirigente indígena señaló que uno de los principales factores que están acelerando el deterioro ambiental de la zona es el crecimiento de la superficie destinada al cultivo de aguacate, para lo cual se han deforestado más de 2 mil hectáreas de bosque.

“Hay más de dos mil 250 hectáreas de aguacate, se han deforestado más de dos mil hectáreas de bosques”, afirmó.

Advirtió que, de mantenerse esta tendencia y no implementarse medidas de protección, en los próximos 20 años podría presentarse en Zirahuén una crisis ambiental de dimensiones similares a la que actualmente vive el Lago de Pátzcuaro.

El titular del CSIM cuestionó la falta de voluntad política de los gobiernos federal y estatal para atender de manera integral la problemática y señaló que las comunidades indígenas han planteado diversas alternativas para proteger el cuerpo de agua.

Entre ellas, destacó la creación de un comité interinstitucional para la salvaguarda del Lago de Zirahuén, integrado por las distintas dependencias relacionadas con el medio ambiente, agua, territorio y comunidades indígenas.

Sin embargo, afirmó que el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla no ha aceptado la creación de dicho organismo, a diferencia de las acciones emprendidas para atender la problemática del Lago de Pátzcuaro.

“Nosotros en el Consejo Supremo Indígena de Michoacán hemos exigido que se cree un comité interinstitucional para salvaguardar el Lago de Zirahuén, con todos los problemas que tiene. El gobernador no ha querido que se instaure este comité, como lo hizo con el Lago de Pátzcuaro”, señaló.

Guzmán consideró que la situación requiere una intervención inmediata, pues el deterioro del lago no solo representa un problema ambiental, sino también una amenaza para las comunidades que dependen de sus recursos naturales.

Ante este escenario, el CSIM insistió en que las autoridades deben establecer una política integral para proteger el Lago de Zirahuén, detener la pérdida de bosques, revisar el crecimiento de las huertas de aguacate y garantizar la conservación del agua.

El llamado, advirtió, es para actuar antes de que el deterioro sea irreversible y el Lago de Zirahuén enfrente una emergencia ambiental de la magnitud que actualmente padece el Lago de Pátzcuaro.