Morelia, Michoacán

Una vez que hayan cumplido su condena, los adolescentes que hayan cometido delitos podrían vivir hasta por 18 meses en un hogar temporal proveído por el Estado si no tienen en donde vivir o si su entorno familiar o comunitario era violento, de aprobarse la iniciativa que presentó a finales de febrero el diputado Hugo Rangel.

El legislador del Partido del Trabajo (PT) propone agregar varios artículos al Código de Justicia Especializada para Adolescentes del Estado de Michoacán para que el gobierno estatal cree un pograma de vivienda temporal que funcionaría tanto con recursos estatales como municipales.

“Lo que nosotros creemos es que los jóvenes no delinquen porque amanecen con ganas de hacerlo, sino que hay entornos de violencia que los obligan, que los orillan a tomar ese tipo de decisiones”, explicó Hugo angel en entrevista.

El legislador argumentó en su iniciativa que “muchos adolescentes no llegan al sistema por “malos”, sino porque el sistema social y estatal les falló primero” y que el UNICEF ha documentado que en México la mayoría provienen de hogares con pobreza o con presencia del crimen organizado.

“No se puede pedir a un adolescente que reconstruya su vida si debe volver al mismo entorno que lo expulsó, que lo violentó o que lo obligó a delinquir”, sostiene en su exposición de motivos.

Hugo Rangel detalló que no se trataría de albergues, sino de hogares temporales en donde podían estar “más saludables socialmente”, porque contarían con asistencia psicológica, educativa, de salud, trabajo social, orientación familiar y acompañamiento comunitario, además de que se les brindarían alimentos y educación y estarían vigilados por las instituciones.

Argumentó que considera que es un error que una vez que estos jóvenes cumplen sus condenas no sean sujetos a pogramas de reincersión social y se les regrese a los entornos que los hicieron tener comportamientos violentos, cuando lo que se debería de hacer es alejarlos de ahí.

La propuesta es que los municipios aportarían, por su parte, servicios básicos como agua, electricidad y recolección de basura, así como programas comunitarios, culturales, artísticos, deportivos y recreativos.