Morelia, Michoacán
Insuficiencia de obras hidráulicas, riesgos históricos de inundaciones y encharcamientos, acumulación de basura y la existencia de asentamientos irregulares han contribuido a la persistencia de inundaciones y encharcamientos en torno de obras como los distribuidores viales Catrinas y Monarca.
Así, esta infraestructura no ha derivado en la incidencia de estos fenómenos, en puntos como la calzada La Huerta y las inmediaciones de la colonia Villas del Pedregal, afirmó el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP), Rogelio Zarazúa Sánchez, en conferencia de prensa.
Una infraestructura pluvial deficiente o inexistente; desarrollos habitacionales no regulados; urbanización en zonas inundables; azolve en canales, drenes y colectores; basura acumulada en alcantarillas y bocas de tormenta; conexiones irregulares de drenaje sanitario; pendientes urbanas que aceleran los escurrimientos pluviales; deforestación y perdida de masa vegetal en las zonas altas de Morelia, y lluvias intensas en periodos cortos son las causales de inundaciones y encharcamientos observados en la capital michoacana.
Y es que, reiteró Zarazúa Sánchez, como lo muestra un estudio histórico de los últimos 200 años, “estamos asentados en sitios con riesgo alto de inundaciones y encharcamientos que se ha mantenido a lo largo de los años”.
Insistió en que las obras desarrolladas por el estado, como lo son los distribuidores viales, no han ocasionado o agravado esta situación.
No obstante, se han efectuado obras para mitigar los riesgos, como en la calzada La Huerta, en las inmediaciones del paso Monarcas y los centros comerciales, un colector pluvial que lleva el agua al frente aledaño, y que tendrá una extensión de 200 metros.
En el mercado de Abastos, si bien existía un colector, este se encontró colapsado, por lo que se debió sustituir en varios tramos, además de hacer drenajes pluviales y sanitarios, para corregir la existencia de descargas de aguas negras a cielo abierto.
Para el paso Catrinas, en el bajopuente se hicieron intervenciones para llevar el agua pluvial al canal aledaño, además de bocas de tormenta en las vías laterales, si bien, con la apertura del sitio al tránsito local, se detectó que la pavimentación de las zonas altas y la falta de drenajes sanitarios y pluviales incentiva la acumulación de agua en las cercanías de la colonia Villas del Pedregal.
Rogelio Zarazúa indicó que en el área de la Fiscalía General del Estado (FGE), donde se tiene un paso ferroviario, se hicieron bocas de tormenta, pero se requiere de acciones a largo plazo y colectores para atender la situación.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, expresó que la persistencia de inundaciones y encharcamientos reportados por ciudadanos y medios de comunicación en los alrededores de obras estatales no es causada por estas, sino por un conjunto de condiciones que deben atenderse con soluciones a largo plazo y obras que son competencia del Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Morelia (OOAPAS).
Sólo en el caso del paso Catrinas ya se han retirado cerca de 170 toneladas de azolve, que obstruye las alcantarillas y drenajes sanitarios y pluviales, además de disminuir la capacidad de carga de los cuerpos de agua intraurbanos.
Cuestionado en torno del olor desagradable que residentes en Morelia han expresado se percibe en la ciudad en los últimos días, indicó que este deriva de la acumulación de basura en las alcantarillas, en estado de putrefacción por la acción del agua.