Morelia, Michoacán

El regreso a clases pondrá a prueba la movilidad en Morelia, particularmente en las zonas donde actualmente se realizan obras y existen cierres o reducción de carriles, por lo que el Ayuntamiento desplegará un operativo vial y de seguridad desde las primeras horas del próximo lunes.

El secretario de Seguridad Pública de Morelia, Pablo Alarcón Olmedo, informó que alrededor de 50 agentes de vialidad serán asignados a los principales puntos de conflicto, especialmente en las inmediaciones de planteles educativos, con el objetivo de agilizar la circulación y facilitar el ingreso de estudiantes.

“Vamos a estar listos este lunes desde muy temprano en los principales puntos de conflicto vial de las zonas escolares para apoyar a una mejor llegada a los centros escolares”, señaló.

El funcionario advirtió que este regreso a clases será particularmente complicado debido a que diversas calles permanecen cerradas y otras tienen reducción de carriles por obras, condiciones que podrían generar congestionamientos y retrasos durante las horas de mayor afluencia.

Por ello, hizo un llamado a madres y padres de familia a salir con anticipación y modificar sus tiempos de traslado, ya que los recorridos habituales podrían tomar más tiempo a partir del inicio del nuevo ciclo escolar.

“Hay muchos puntos cerrados y en obra que harán que haya retrasos para la llegada a clases”, alertó.

Entre los puntos que se prevén con mayor carga vehicular se encuentran la salida a Charo y el Centro Histórico, donde se concentra una importante cantidad de escuelas y, por consecuencia, un elevado flujo de vehículos durante los horarios de entrada.

Alarcón pidió a los automovilistas evitar las prisas y conducir con paciencia, al considerar que el incremento en el tránsito, aunado a las obras viales, podría generar no sólo retrasos, sino también mayor estrés entre quienes buscan llegar a tiempo a los planteles.

El operativo comenzará desde muy temprano este lunes, con presencia de agentes en zonas estratégicas para tratar de mantener la circulación lo más fluida posible durante el regreso a clases.